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PISA 2025: RD mejora, pero todavía está lejos del nivel educativo de la OCDE

República Dominicana mejoró sus resultados en PISA 2025 frente a 2018, con su mayor avance en Ciencias, pero continúa por debajo del promedio de la OCDE en Matemáticas, Lectura y Ciencias. El informe también revela elevados niveles de ausentismo escolar entre los estudiantes dominicanos.

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Estudiantes dominicanos durante una jornada escolar. Los resultados de PISA 2025 muestran avances del país, especialmente en Ciencias, aunque el desempeño continúa por debajo del promedio de la OCDE. / Foto: Archivo

República Dominicana logró avances en la edición 2025 del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA), especialmente en Ciencias, pero los resultados también dejan una realidad difícil de ignorar: el país continúa por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en Ciencias, Matemáticas y Lectura.

La evaluación, cuyos resultados fueron publicados este martes, midió las competencias de estudiantes de 15 años en 91 países y economías, con la participación de más de 760,000 estudiantes a nivel mundial. En República Dominicana fueron evaluados 7,080 estudiantes de 257 centros educativos, una muestra que representa aproximadamente a 127,900 jóvenes dominicanos de esa edad.

Y aunque el resultado dominicano todavía está lejos de ser motivo para bajar la guardia, hay una señal positiva: el desempeño del país es superior al registrado en 2018 en las tres áreas principales.

Ciencias es donde aparece el mayor avance

El mayor salto se produjo en Ciencias.

República Dominicana pasó de 336 puntos en 2018 a 361 en 2025, una mejora de 25 puntos. Además, la proporción de estudiantes que alcanzó al menos el nivel básico de competencia en esta área pasó de aproximadamente 15 % a 26 %.

Pero la comparación internacional obliga a poner esa mejora en contexto.

El promedio de la OCDE en Ciencias fue de 482 puntos, lo que significa que República Dominicana se ubicó 121 puntos por debajo. Además, alrededor del 74 % de los estudiantes dominicanos quedó por debajo del nivel básico de competencia en Ciencias, mientras que en la OCDE esa proporción fue de aproximadamente 26 %.

Es decir: hay progreso, pero la distancia continúa siendo considerable.

Matemáticas y Lectura también mejoran frente a 2018

En Matemáticas, el país pasó de 334 puntos en 2018 a 339 en 2025.

En Lectura, el resultado pasó de 342 a 346 puntos durante el mismo período.

Sin embargo, cuando se compara con el promedio de la OCDE, la fotografía cambia.

La OCDE confirma que los estudiantes dominicanos obtuvieron resultados inferiores al promedio de sus países miembros en Matemáticas, Lectura y Ciencias.

Esto significa que el país está avanzando, pero también lo están haciendo otros sistemas educativos, y la meta no puede limitarse a superar nuestros propios resultados anteriores.

El dato que debería preocupar: las ausencias escolares

Uno de los aspectos más llamativos del informe PISA 2025 es la información relacionada con la asistencia.

Según la OCDE, aproximadamente la mitad de los estudiantes dominicanos encuestados dijo haber faltado al menos un día completo de clases durante las dos semanas anteriores a la evaluación.

La diferencia con el promedio de la OCDE es considerable: allí la proporción fue de 22 %.

Además, el 45 % de los estudiantes dominicanos afirmó haber faltado al menos a una clase durante ese período, frente al 24 % registrado como promedio de la OCDE.

Estos datos abren una discusión que va mucho más allá de las puntuaciones.

Porque no basta con preguntarnos qué están aprendiendo los estudiantes, sino también cuánto tiempo están realmente en las aulas y en qué condiciones están aprendiendo.

Por eso, aunque se ha señalado la pérdida de días de clases como uno de los desafíos del sistema educativo, no sería correcto afirmar que PISA demuestra que una pérdida específica de “19 días” fue la causa de los resultados. La prueba mide desempeño y recoge información sobre asistencia, pero no establece por sí sola una relación causal entre ambos fenómenos.

Una generación que todavía necesita más competencias

PISA no mide simplemente si un estudiante recuerda una fórmula o puede repetir una definición.

La evaluación busca determinar hasta qué punto los jóvenes pueden utilizar lo aprendido para resolver problemas, interpretar información y enfrentarse a situaciones de la vida real.

Y ahí aparece uno de los principales desafíos para República Dominicana.

La OCDE señala que los estudiantes dominicanos obtuvieron resultados inferiores al promedio de la organización también en resolución de problemas computacionales, una competencia cada vez más relevante en un mercado laboral marcado por la digitalización y la inteligencia artificial.

La situación resulta todavía más preocupante cuando se observa que una proporción menor de estudiantes dominicanos alcanza los niveles más altos de desempeño, mientras que una parte importante permanece por debajo del nivel básico en las áreas evaluadas.

No todo son malas noticias

Los resultados también muestran elementos que merecen ser estudiados.

La OCDE identifica la equidad socioeconómica como una fortaleza relativa del sistema dominicano. El informe del Ministerio de Educación destaca que el 12 % de los estudiantes dominicanos del grupo socioeconómico más bajo se encuentra entre el 25 % de mejor desempeño en Ciencias dentro del país, una proporción similar al promedio observado en la OCDE.

Esto sugiere que, a pesar de las desigualdades sociales y económicas, existen estudiantes provenientes de contextos vulnerables que están logrando resultados destacados.

La pregunta ahora es cómo conseguir que esos casos de éxito dejen de ser excepciones y se conviertan en una tendencia nacional.

El gran reto: convertir el avance en transformación

Los resultados de PISA 2025 ofrecen a República Dominicana dos mensajes simultáneos.

El primero es positivo: el país ha mejorado respecto a 2018, especialmente en Ciencias.

El segundo es mucho más exigente: la mejora todavía no es suficiente para cerrar la brecha con los sistemas educativos de la OCDE.

De hecho, la propia OCDE advierte que los resultados internacionales de 2025 muestran un escenario complejo: en los países miembros, el rendimiento promedio alcanzó mínimos históricos en Matemáticas y Lectura, mientras que una quinta parte de los estudiantes presenta bajo desempeño en las tres materias.

Eso significa que República Dominicana no compite únicamente contra sus propios resultados anteriores. También debe construir un sistema capaz de preparar a sus estudiantes para un mundo donde las exigencias académicas, tecnológicas y laborales están cambiando rápidamente.

Y allí entra una discusión que no puede reducirse a PISA.

¿Estamos logrando que los estudiantes permanezcan en las aulas? ¿Estamos garantizando suficientes horas efectivas de aprendizaje? ¿Los docentes cuentan con las herramientas necesarias? ¿Las escuelas tienen las condiciones para enseñar? ¿Y estamos formando jóvenes capaces de resolver los problemas que encontrarán fuera del aula?

Los números de PISA no responden por sí solos todas esas preguntas.

Pero sí dejan algo claro:

República Dominicana avanzó. Ahora el verdadero desafío es lograr que ese avance no sea una excepción, sino el comienzo de una transformación educativa sostenida.

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