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Carolina Mejía descarta favoritismos de Abinader y defiende la institucionalidad del PRM rumbo a 2028
Carolina Mejía negó que el presidente Luis Abinader esté favoreciendo a algún aspirante presidencial dentro del PRM y aseguró que el mandatario garantizará un proceso interno democrático. La dirigente llamó a preservar la unidad del partido mientras comienza a definirse la carrera hacia las elecciones de 2028.
La alcaldesa del Distrito Nacional y aspirante a la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Carolina Mejía, rechazó las versiones que atribuyen al presidente Luis Abinader un supuesto respaldo a algún precandidato presidencial dentro de la organización oficialista, asegurando que el mandatario ha demostrado un firme compromiso con la democracia interna y la institucionalidad del partido.
Durante una entrevista concedida a medios nacionales, Mejía fue enfática al responder a las especulaciones que han surgido en las últimas semanas sobre un eventual apoyo desde el Palacio Nacional a una figura específica con miras al proceso interno que definirá la candidatura presidencial del PRM para las elecciones generales de 2028.
«Aquí no hay candidatos del Presidente ni de la Presidencia. El presidente Abinader es un gran demócrata y si hay algo que no va a poner en riesgo es todo lo que tanto trabajo nos ha costado construir: el partido y el Gobierno», afirmó la dirigente oficialista.
Comienza a perfilarse la carrera presidencial dentro del oficialismo
Aunque las elecciones presidenciales aún se encuentran a casi dos años de distancia, el escenario político dominicano comienza a mostrar los primeros movimientos dentro del partido gobernante.
La Constitución dominicana impide al presidente Luis Abinader optar por un nuevo mandato consecutivo, lo que convierte al PRM en una de las organizaciones con mayor expectativa sobre quién encabezará la boleta oficialista en 2028.
Entre los principales dirigentes que han sido señalados como posibles aspirantes figuran Carolina Mejía, el ministro de Turismo David Collado, la vicepresidenta Raquel Peña, Wellington Arnaud, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón y otros dirigentes de peso dentro de la organización.
La institucionalidad como principal mensaje
Más allá de negar cualquier favoritismo, Carolina Mejía centró su discurso en la necesidad de preservar la cohesión interna del partido.
La dirigente expresó su confianza en que el proceso de selección del candidato presidencial se desarrollará con respeto a las normas internas y sin provocar fracturas dentro de la organización.
Según indicó, una vez concluya la competencia interna, el partido deberá concentrarse en mantener la unidad para enfrentar las elecciones nacionales de 2028.
Un desafío para el oficialismo
La sucesión presidencial representa uno de los mayores retos para el PRM desde su llegada al poder en 2020.
Diversos analistas coinciden en que la capacidad del oficialismo para administrar una competencia interna ordenada será determinante para conservar la estabilidad política alcanzada durante los gobiernos encabezados por Luis Abinader.
En la historia política dominicana, varios partidos han enfrentado divisiones internas precisamente durante los procesos de selección de candidatos presidenciales, por lo que mantener reglas claras y garantizar igualdad de condiciones constituye uno de los principales desafíos para la organización gobernante.
Abinader mantiene distancia pública del proceso
Hasta el momento, el presidente Luis Abinader no ha manifestado públicamente respaldo a ninguno de los dirigentes que han sido mencionados como posibles aspirantes presidenciales.
Desde distintos sectores del oficialismo se ha insistido en que el mandatario mantendrá una posición institucional y permitirá que sea la militancia del PRM la que decida democráticamente quién encabezará la candidatura presidencial.
Las declaraciones de Carolina Mejía refuerzan precisamente ese mensaje y buscan disipar las versiones sobre supuestas preferencias desde el Poder Ejecutivo, en momentos en que comienzan a intensificarse los debates sobre el futuro liderazgo político del partido oficialista.
Con el proceso electoral de 2028 todavía en construcción, el desafío para el PRM será mantener el equilibrio entre la legítima competencia interna y la unidad partidaria, un factor que históricamente ha sido determinante para la permanencia de las organizaciones políticas en el poder.