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BepiColombo llega al tramo decisivo de su viaje de ocho años hacia Mercurio
Después de ocho años recorriendo el Sistema Solar interior, la misión BepiColombo, desarrollada conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), entra este jueves en una de las etapas más críticas de su viaje: la llegada a Mercurio, el planeta más cercano al Sol.
La maniobra prevista para este 3 de septiembre de 2026 consiste en la separación del Mercury Transfer Module (MTM), el módulo que durante años proporcionó la propulsión necesaria para transportar a los dos orbitadores científicos de la misión hasta las proximidades de Mercurio. La ESA calificó este momento como el primer gran paso de una de las secuencias de llegada planetaria más complejas que ha ejecutado.
La operación marca el comienzo formal de la fase de llegada. Tras desprenderse del MTM, el conjunto que permanece —integrado por los orbitadores científicos y otros elementos de la nave— continuará su trayectoria hacia Mercurio utilizando el sistema de propulsión química del orbitador europeo para realizar los ajustes necesarios antes de la inserción orbital.
La misión no es una simple aproximación planetaria. Llegar a Mercurio constituye uno de los grandes desafíos de la exploración espacial debido a la enorme influencia gravitatoria del Sol y a las condiciones extremas que existen en las proximidades del planeta.
BepiColombo fue lanzada el 20 de octubre de 2018 desde el puerto espacial europeo de Kourou, en Guayana Francesa. Durante su recorrido realizó nueve sobrevuelos planetarios —uno de la Tierra, dos de Venus y seis de Mercurio— para modificar progresivamente su trayectoria y reducir la velocidad necesaria para poder ser capturada por la gravedad de Mercurio.
En junio de este año, la misión apagó definitivamente sus propulsores eléctricos solares después de completar el último tramo de propulsión de su largo viaje. Desde entonces, la nave se prepara para las complejas maniobras que precederán a su llegada definitiva.
El siguiente gran momento está previsto para el 21 de noviembre de 2026, cuando BepiColombo deberá ejecutar la maniobra de inserción en órbita de Mercurio. Posteriormente, en diciembre, los dos orbitadores científicos se separarán para comenzar sus respectivas misiones alrededor del planeta.
Uno de ellos será el Mercury Planetary Orbiter (MPO) de la ESA, diseñado para estudiar la superficie, composición, estructura interna y entorno de Mercurio. El segundo será el Mercury Magnetospheric Orbiter (Mio), desarrollado por JAXA para investigar principalmente el campo magnético y el entorno espacial que rodea al planeta.
La verdadera etapa científica llegará en abril de 2027, cuando ambos orbitadores comiencen sus operaciones científicas rutinarias. Entre sus objetivos estará estudiar cómo se formó y evolucionó Mercurio, analizar su interior y superficie y comprender mejor la interacción entre el planeta y el viento solar.
Mercurio continúa siendo uno de los mundos menos explorados del Sistema Solar. Su cercanía al Sol expone a las naves espaciales a niveles extremos de radiación y temperaturas que pueden oscilar aproximadamente entre -180 °C y 450 °C, convirtiendo cada maniobra en un desafío tanto de navegación como de ingeniería.
Por eso, la separación del módulo de transferencia no representa el final del viaje, sino el comienzo de la etapa más delicada. Después de ocho años de navegación interplanetaria, BepiColombo se encuentra finalmente a las puertas de su destino: un pequeño planeta rocoso que puede ofrecer nuevas pistas sobre el origen y evolución de los mundos interiores del Sistema Solar.